La caja de herramientas

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La duda, es vaga nubecilla que, a veces, habita los cerebros, también puede entenderse como un regalo. Y no es -lo que queda dicho- una aseveración, ya que, sobre ella, tengo también mis dudas.                                                 (José Camilo Cela)

Hace unas semanas terminando una conversación con Alejandro mi terapeuta, entre risas me preguntó ¿Alguna duda más sobre la duda? Nos reímos…

Claro está, lo llame para que habláramos un poco sobre la duda, para que me aclarara algunas preguntas que tenía sobre ella y poder hablar así de ella un poco desde la dos partes, la del terapeuta y la mía personal, que me afecta con el T.O.C del amor.

La primera vez que tengo información de la duda o la escucho nombrar es por parte del primer terapeuta que me atiende en mi vida en el año 2002, él le pone el nombre de “duda anancástica” o “duda del anancástico” esas palabras se quedaron grabadas en mi cerebro.                                                 Más tarde me servirían para llegar a comprender mi personalidad y la respuesta a muchas cosas.

La segunda vez que llega a mi, información sobre la duda, es por parte de la segunda terapeuta que me trata en mi vida, ella le da un nombre divertido “isidoros” por eso de los ¿y si?… Ella me habla de la forma errónea que tenemos de pensar y como cambiando un poco nuestro lenguaje interno se pueden cambiar cosas.

“DUDA ETERNA”

Ahora sé que el T.O.C es el trastorno de la eterna duda y cuando hablamos de eterno os podéis imaginar que significa, eterno es eterno…                       Yo que no fui excesivamente estudioso ni tuve tiempo para ello, me quede con aquello de que los números eran infinitos, que el universo era infinito, el tiempo era infinito y ahora sé que la duda también.

¿Y por qué la duda es infinita? Porque la imaginación es infinita, la vida incertidumbre y la mezcla de esas dos circunstancias dan para mucho. Tantas como cada acción que realices, cada cosa que hagas, cada movimiento, cada pensamiento. Creo que sobran ejemplos, lo que quiero decir es que todo puede ser una duda y que cada uno tiene por supuesto las suyas.

“DUDA SIMPLE”

Si yo mañana me pregunto ¿llegare tarde al trabajo? La podríamos llamar una “duda simple”. Dudas simples surgen a lo largo del día y son normales, nos ayudan a tomar decisiones y elegir en muchos casos el camino más apropiado.

“DUDA PATOLÓGICA”

Nosotros los que padecemos el T.O.C del amor como os podéis imaginar nuestra duda es, si queremos o no a nuestra pareja. Esa duda seria simple si no crea malestar, si no es obsesiva y no crea rituales. Yo mismo en momentos en los que no tuve T.O.C las tuve en alguna ocasión y tal como vinieron se fueron. Esa duda que nos hace daño, que nos hace obsesionarnos y crea rituales se llama  “duda patológica”                                 Esa duda aparece en forma de pregunta  ¿y si la dejo?  Esa pregunta crea tanto malestar, ansiedad y miedo que creamos la compulsión para aliviar esos síntomas.

“NO RESOLVER”

Si intentas resolver esa duda no te preocupes que aparece otra… pues muta  ¿y si no siento nada?  ¿Y si estas con ella por pena? ¿Y si no te gusta? ¿Y si no es la mujer de tu vida? ¿Y si estuvieras con otra chica? ¿Y si? ¿Y si? ¿Y si?… A la conclusión que llego es que como no se puede resolver y es eterna, dejo de resolverla pues lo único que voy a conseguir es perpetuarla hasta la eternidad.

“NO RAZONAR”

Por otro lado aparte de intentar resolverla, tratamos de razonarla, razonar lo irracional  es perder SIEMPRE, pues cuanto más razonas esas dudas más fuerte se hacen, es como luchar con un dragón al que le lanzas flechas de madera y las quema con el fuego, no se puede razonar lo irrazonable.

“NO LUCHAR”

Por último, no podemos luchar contra la duda, no se puede luchar contra una bestia que la hace más fuerte tus golpes, cuantos más combates más poder tienen sobre ti y a la vez se multiplican.

A lo largo de mi vida he tenido todo tipo de pensamientos irracionales, de todo tipo, me han llegado los he observado, en algunos casos me he reído, en otros he dicho “Vaya tontería” En ningún caso me han provocado la duda que me ha causado los pensamientos negativos hacia mi mujer en algunas circunstancias. En los tres casos en los que me vinieron y me afectaron sinceramente fueron pensamientos como cualquier otros a lo largo de mi vida, salvo que le di más importancia de la que tenia, me defendí, lo intente resolver y lo intente razonar, luche…en definitiva le di alas al dragón.

Se que una vez estas dentro y estas absorbido por la obsesión es complicado no resolver, no razonar y no luchar, pues es tanto el dolor que sientes que lo único que quieres es luchar contra ese dolor, cuando realmente la llave de todo está en lo contrario, no resolver, no razonar y no luchar.

“MURO DE CONTENCIÓN”

Ante todo esto y sabiendo de primera persona que una vez dentro del torbellino es difícil salir solo, la duda se multiplica, hay duda por todo, cada acción, cada recuerdo, cada episodio está contaminado por la duda. En ese momento es cuando la “terapia de exposición con prevención de respuesta” se hace necesaria y para mi insustituible.                                     Con nuestro terapeuta en cada sesión se hacen exposiciones  simultáneas a distintas dudas, en forma de frases, imágenes, sensaciones….  Con eso creamos un muro de contención.                                                                       Con ese muro empezaremos  como bien dice su nombre a poner un seguro contra ese torbellino, empezaremos a perderles el miedo y empezaremos a ver una mejora en nuestro trastorno.

“ACEPTACIÓN”

Una vez hayas cogido fuerza, seguramente tengas más confianza, la duda habrá perdido intensidad, creo que es el momento de aceptarla, aceptar que es parte de ti, que por mucho que pelees es para nada, la miras de frente, no con una actitud desafiante, no con miedo, pero si con determinación y aceptación, aceptarla la hará mas débil y en muchos casos desaparece.

Siempre en los peores momentos he pensado, que la duda hace daño pero no mata…

Teniendo tu caja de herramientas, solo tienes que usar las adecuadas.

Gracias Alejandro por ayudarme a tener mi caja de herramientas.

 

3 opiniones en “La caja de herramientas”

  1. Me he sentido identificado, a mi me asaltaban dudas sobre si no quería a mi familia, me esforzaba por razonar, por intentar buscar explicaciones etc…
    Aparte de las dudas en el ámbito estudiantil, dudas sobre todo, cuestionándole cada detalle de todo lo aprendido, perfeccionando al mínimo los trabajos y cada cuestión estudiada.

    1. Hola Juan Antonio, antes que nada decirte que para mi ha sido un inmenso placer encontrate de casualidad trabajando y que hoy hayamos descubierto de casualidad que los dos tenemos el mismo trastorno.
      Ha sido super emotivo para mi.
      Por otro lado, que te sientas identificado y que tan solo te ayude un poco es para mi super gratificante.
      Me tienes aqui firme para ayudarte en todo lo que este en mi mano personalmente, cuenta conmigo.
      Un abrazo compañero.

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